El gran problema para la colaboración dentro de las organizaciones

Los seres humanos lograron superioridad para con otras especies, en gran parte, debido a que fueron capaces de actuar en grupo de forma coordinada para alcanzar objetivos comunes. Sin esta capacidad de coordinación, sin duda sustentada en otras capacidades que permitieron esta, no hubiera sido posible que el ser humano hiciera frente de forma tan exitosa a todo aquello que aprovechaba su gran vulnerabilidad individual.

Es así que los seres humanos aprendimos a que nuestra vulnerabilidad individual no nos limitara para alcanzar grandes objetivos. Los seres humanos nos coordinamos con otros cuando necesitamos algo y no podemos, o no queremos, hacer solos.

En las organizaciones actuales, lo más común es que se integren los nuevos colaboradores buscando atender sus inquietudes individuales para obtener ingresos a través de un empleo, y podría no ser tan claro para todos lo que realmente estaría sucediendo: la integración a un grupo se hace para que de forma coordinada se alcancen objetivos que benefician a todos.

Es así que en la actualidad, es muy común que las organizaciones, se vivan importantes problemas para que los colaboradores se coordinen eficientemente en búsqueda de un bien común.

Algunas señales que apuntan a que muy probablemente existen problemas de coordinación entre equipos y colaboradores en las empresas, podrían ser las siguientes:

  • Los gerentes piensan o expresan que frecuentemente deben ejecutar las actividades que debería hacer su equipo. Podrían decir que lo hacen porque su equipo no se hace responsable, o porque no cuenta con las competencias necesarias
  • Los colaboradores no toman la iniciativa para hacerse responsables de su trabajo. Podrían hacerlo pensando o diciendo que no tiene sentido, ya que su jefe terminará tomando la tarea y haciéndola a su manera
  • Para que el trabajo se haga, los gerentes suelen recurrir a actuar como capataces. Podrían hacerlo a través de alzar la voz, dar más importancia al esfuerzo físico aplicado al trabajo, y en general a cualquier actividad que logra la ejecución del trabajo a través de la incubación del miedo
  • Los colaboradores hacen acuerdos, y a la vez, lo acordado no sucede en tiempo y tampoco se hacen cargo del incumplimiento. Esto puede verse en forma de inasistencia cotidiana a reuniones, o en el incumplimiento de los entregables esperados
  • No se ve posible intercambiar retroalimentación generativa de forma horizontal o vertical
  • Los colaboradores y los gerentes suelen pensar que algo no funciona, pero no luce posible hablar al respecto como equipo de forma generativa

Dado que la mayoría de los integrantes de los equipos de trabajo se integran desde de inquietudes personales, y no de equipo, se hace necesario el intervenir en los equipos de trabajo para generar grandes reflexiones y aprendizajes que provoquen el proceso de transformación, y así convertirse en equipos de alto desempeño.  Adicionalmente, aún vivimos cierta inercia que nos hace usar viejas prácticas de gestión que buscan impulsar la productividad a partir del esfuerzo en tiempos y eficiencia en movimientos, sin embargo en el contexto del trabajo de la información o del conocimiento, este tipo de gestión ya no resulta útil en nuestros tiempos.

En algunos ámbitos, se nombra como competencias conversacionales o competencias genéricas, a aquellas que siendo de aplicación general en la actividad humana, nos generan mayores posibilidades a través de la interacción con los otros. Estas mayores posibilidades podrán apuntar a reducción del sufrimiento humano, al alcance de grandes resultados, y en general al bien vivir.

Oscar NovoaLiderazgo, coaching