Inquietud por "Vivír Bien" y el Coaching

El ser humano ha vivido históricamente con disposición y anhelo a vivir bien, a vivir mejor. Sin duda ha sido este impulso lo que lo llevó a reflexionar sobre su propia existencia desde la filosofía, y desde ahí, visualizar conceptos de lo que sería bueno - lo que le conduciría al bien vivir. 

En tiempos modernos, normalmente alejados ya de una práctica filosófica que nos acompañe en la búsqueda del bien vivir, sigue latente esa misma inquietud, y así buscamos acercarnos a los recursos que nos representen una buena posibilidad para lograrlo, como pudiera ser la pertenencia a grupos, la adopción de creencias y la búsqueda de apoyos. 

Pero hay algo que caracteriza a nuestros tiempos que dificulta las opciones tradicionales, sobre todo aquellas que no logren cambiar con el ritmo que lo hacen nuestros contextos, nos sirvan para disminuir el sufrimiento innecesario que podría estar atravesando ahora la humanidad - y que tal vez no haya consciencia de ello. 

Sin duda, los retos que ahora atraviesa la humanidad y sus organizaciones, han creado necesidades de apoyo, mismas que pretenden en muchos casos ser atendidas a través de diversos servicios que buscan en su origen servir a la humanidad para vivir y coordinarse mejor. Algunos de estos servicios los podemos encontrar a través de terapias, charlas motivacionales, entrenamientos, e incluso procesos de coaching. Muchos de estos servicios son muy buenos, otros simplemente buenos, así hay otros que desde mi punto de vista podrían ser bastante malos. 

Lo que busco con este artículo, es presentar un panorama simple de las opciones normalmente disponibles en la actualidad para vivir mejor, con la intensión de que sirva al lector a decidir qué tipo de servicio buscar. Pero, no pretendo categorizar o etiquetar sin un buen fundamento que sea útil para el lector, y por eso me haré cargo primero de contar con un concepto del ser humano que nos permita desde ahí plantear sus posibilidades de cambio para vivir mejor, y haré eso tomando como referencia la propuesta de PhD. Rafael Echeverría en su obra Ontología del Lenguaje.

modelo-OSAR

El diagrama, representa al modelo OSAR propuesto por Rafael Echeverría, y ayuda a entender el mecanismo bajo el cual los seres humanos obtenemos ciertos resultados, esto como consecuencia de determinadas acciones, mismas que resultan de la particular forma de interpretar el mundo por parte del observador que emprende dichas acciones. Cada persona en este mundo se puede considerar como un observador particular y diferente, y eso como resultado de la particular configuración de al menos tres componentes:

  • Cuerpo: Una particular configuración biológica, , y una forma de pararnos en el mundo
  • Emoción: Un repertorio de emociones conocidas y la memoria que nos haría conducirnos de forma similar ante emociones similares
  • Lenguaje: En este punto se encuentra al lenguaje como el único instrumento para hacer sentido del mundo, de describirlo, y de participar de la creación del futuro a través del uso de la palabra como acción.

Quiero decir que cada configuración particular de observador tendrá posibilidad de emprender determinadas acciones, y no podrá hacer otras, dependiendo de cómo su biología le permite percibir el mundo y a la vez estar en él, de cómo sean sus emociones ante determinadas situaciones, y de la estructura de lenguaje que a cada observador le permita distinguir y juzgar particularidades del mundo así como el participar de conversaciones que le permitan accionar de determinada manera.

Con esta breve explicación, es posible imaginar que si lográramos modificar nuestras acciones, muy probablemente obtendríamos resultados distintos. ¿Pero qué pasa que no siempre es posible que cambiemos nuestra forma de hacer las cosas de forma consistente, aún y cuando se nos aconseja con mucha claridad? La clave para eso está en identificar si la acción a modificar es afectada o no por los juicios y emociones de la persona que pretende alcanzar mejores resultados en su vida.

Algunas acciones nuevas podrían implementarse de forma simple con algo de aprendizaje técnico, con la adopción de alguna nueva herramienta o la creación desde el exterior de un nuevo contexto que nos permita crear una emoción que habilite el emprendimiento de la nueva acción. Los apoyos disponibles para buscar nuevas acciones a este nivel (primer orden) suelen ser:

  • Entrenamientos
  • Adopción de herramientas
  • Asesorías
  • Coaching ejecutivo
  • Coaching de alto rendimiento
  • Seminarios y talleres que logran crear un contexto emocional diferente >> Con el riesgo de que al abandonar el contexto que aporta el grupo, se suele perder la sustentabilidad en la acción

Todas estas alternativas podrían servir para mejorar los resultados, y podrán ser sostenidas de forma relativamente simple, siempre y cuando éstas no dependan de algún contexto emocional que hubiera sido creado durante el proceso de apoyo, y que al terminar, deje de estar presente.

Cuando la acción a emprender para mejorar nuestros resultados (nuestra vida) requiere se seamos capaces de observar el mundo de forma diferente, de cambiar nuestros juicios, de aumentar nuestro repertorio emocional o aprender nuevas formas de reacción a determinadas emociones, se dice que necesitamos crecer como personar y cambiar. El cambio es posible a través de aprendizajes de segundo orden, y que podrían ser conducidos de la mano de un Coach Ontológico. Estos aprendizajes de segundo orden cuentan con grandes posibilidades de ser sustentables, ya que las acciones nuevas descansan en una nueva forma de ver el mundo.

El mundo moderno nos reta con grandes cambios, y ello nos requiere muchas veces un nivel de cambio de segundo orden para llevar a nuestra familia, a nuestro trabajo y a nuestra sociedad a nuevos modelos de interpretación y coordinación que mejoren nuestra calidad de vida, nuestras relaciones y nuestra productividad.

LA ÉTICA COMO EJE RECTOR

Tanto en los cambios de primer y segundo orden, sería posible que el apoyo a recibir no necesariamente respete y legitime al ser humano que busca ayuda. Existen diversos procesos de apoyo que presentan como programas de liderazgo o desarrollo personal que usan técnicas coercitivas (en contra de la voluntad de la persona) para buscar generar un cambio. En este sentido, es importante resaltar que las prácticas de Coaching Ontológico certificadas guardan un profundo respeto por cada persona y rechazan el uso de prácticas coercitivas.

Oscar Novoa.